
Basado en 1 Corintios 9:24–27, este mensaje nos recuerda que la vida cristiana es una carrera que requiere enfoque, disciplina y perseverancia. Dios nos llama a dejar atrás todo lo que nos estorba, renovar nuestra mente y seguir avanzando con fe hasta llegar a la meta.

Basado en Marcos 4:21–22, este mensaje nos recuerda que Jesús nos sacó de las tinieblas para hacernos luz en medio del mundo. Como creyentes, somos llamados a reflejar a Cristo con nuestra vida, compartir nuestra fe y dejar que su luz brille dondequiera que estemos.

Basado en Lucas 1:5–26, este mensaje nos recuerda que la duda puede hacernos subestimar el poder de Dios. A través de la historia de Zacarías y Elisabet, junto con otros ejemplos bíblicos, somos llamados a permanecer firmes, creer en las promesas de Dios y confiar en que nada es imposible para Él.

Basado en Números 13:25–33, este mensaje nos muestra cómo el temor y las voces negativas pueden influir en nuestro corazón y hacernos olvidar las promesas de Dios. Aprendemos a mirar los desafíos con fe y a confiar en que Dios es más grande que cualquier gigante.

En este mensaje basado en Marcos 5:25–34, la mujer que padeció durante doce años nos enseña que la verdadera fe escucha, cree y actúa en el momento oportuno. Cuando Jesús se acerca, debemos responder con una fe activa que nos mueve a buscarlo, tocar su manto y confiar en su poder.

En este mensaje basado en Marcos 5:21–43, la historia de Jairo nos enseña a acercarnos a Jesús con humildad, clamar con insistencia y expresar con fe lo que creemos que Él puede hacer. Aun cuando todo parece perdido, Jesús nos dice: «No temas, cree solamente».

En el mensaje “¿Qué vive en tu casa?”, basado en las historias de Rahab y Acán en Josué 2, 6 y 7, descubrimos que lo que permitimos entrar y permanecer en nuestro corazón puede afectar nuestras decisiones, relaciones y familia, por lo que Jesucristo no quiere ser solamente un invitado en nuestro hogar, sino el Señor que gobierna nuestra vida.

En “Transformados para obedecer”, aprendemos a través de Marcos 5 que un encuentro verdadero con Jesús no solamente cambia nuestra vida, sino que también nos envía con una misión; después de ser liberado, el hombre gadareno quiso quedarse con Jesús, pero Cristo le ordenó regresar a su casa y contar todo lo que Dios había hecho por él, demostrando así que la transformación se hace visible por medio de la obediencia y el testimonio, porque Jesús nos rescata, nos transforma y nos envía a compartir con nuestra familia, amigos y comunidad la misericordia que hemos recibido, no solamente para ocupar un lugar en la iglesia, sino para obedecer y anunciar las grandes cosas que Cristo ha hecho en nosotros.

En “La esperanza del creyente y el descuido del mundo”, basado en Mateo 24:37–39, aprendemos que Dios advierte a su pueblo para que viva preparado y confiando en su Palabra; así como Noé creyó, construyó el arca y salvó a su familia, y Lot obedeció la advertencia de Dios y salió de Sodoma, el creyente está llamado a reconocer las señales, mantenerse fiel y esperar con esperanza el regreso de Jesucristo, evitando el descuido espiritual de un mundo distraído por sus propios deseos y recordando que la fe verdadera se demuestra mediante una vida de obediencia, arrepentimiento y preparación.